Por Hugo Rabinovich – Director TGVAmericas – Miami – USA
Formo parte del grupo TGV y vivo en USA desde 2001. Aquí, cuando digo que soy argentino, suelen aparecer rápido algunas referencias: el vino, el tango, los paisajes. Pero quienes trabajamos en tecnología —y, especialmente, quienes toman decisiones— conocemos otra faceta igual de relevante: la calidad del software que se desarrolla en el país.
Los datos acompañan esta percepción. Según la CESSI, durante el primer semestre de 2025 las exportaciones de software y servicios basados en el conocimiento alcanzaron los USD 1.322 millones, con un crecimiento interanual del 15%. No es un dato aislado, sino el reflejo de una industria que viene madurando de manera sostenida y que hoy se posiciona como un socio confiable para mercados como Estados Unidos.
Durante años, la conversación sobre la exportación de software desde Argentina estuvo centrada casi exclusivamente en el costo. Desde nuestra experiencia, esa mirada hoy queda corta. Las organizaciones buscan algo más profundo: previsibilidad, capacidad de ejecución y equipos que entiendan el negocio, además de la tecnología.
Argentina se consolidó como un hub tecnológico por una combinación difícil de replicar: talento altamente calificado, formación universitaria sólida, experiencia en proyectos complejos y afinidad cultural en cuanto a ética laboral, estilo de comunicación y potencia de trabajo con equipos de Estados Unidos y Europa. A esto se suma una ventaja clave del nearshoring: zonas horarias compatibles que permiten comunicación en tiempo real, con menos fricción y mejores decisiones.
En TGV venimos construyendo este modelo desde hace más de 30 años.
A lo largo de proyectos en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, aprendimos que el nearshoring funciona cuando deja de ser una estrategia puramente operativa y se convierte en una extensión real de los equipos del cliente. Integración, gobierno del proyecto y claridad en la ejecución son tan importantes como el talento técnico.
Hoy somos más de 300 profesionales especializados en SAP, Oracle, BI, RPA, Inteligencia Empresarial, desarrollos .NET, Java, cloud…. Equipos diversos, multiculturales y multilingües, que trabajan bajo esquemas de staff augmentation o proyectos llave en mano, con un foco claro: entregar valor sostenible al negocio.
Lo que nuestros clientes valoran —especialmente en Estados Unidos— no es solo lo que sabemos hacer, sino cómo lo hacemos: cumplir lo que prometemos, sostener la calidad en el tiempo y adaptarnos al contexto del negocio con comunicación clara y cercana.
Por eso, cuando hablamos de por qué comprar servicios IT en Argentina, no nos referimos a una ventaja puntual. Nos referimos a una industria que, en los últimos 20 años, creció casi diez veces, atravesando distintos ciclos económicos y consolidando un historial sólido de entrega para clientes internacionales. Ese recorrido explica por qué hoy Argentina es una opción madura, resiliente y confiable para decisiones tecnológicas de largo plazo.
El nearshoring es una decisión de negocio. La diferencia, como siempre, está en la ejecución. En el grupo TGV sabemos hacerlo.
Y a vos qué te parece…¿Qué nos hace valiosos como mercado a escala global?