Hoy muchas organizaciones se apoyan en su ERP, múltiples sistemas y herramientas digitales. Y aun así, la operación sigue dependiendo de Excel, mails o procesos manuales. La empresa tiene sistemas, pero no tiene un sistema que integre el trabajo.
¿Por qué pasa esto?
Porque los sistemas core resuelven lo general pero el negocio, muchas veces, se juega en lo específico. Ahí es donde aparecen los gaps. Por eso, cuando el ERP no alcanza, la solución no es forzarlo, es extenderlo con aplicaciones que cubran procesos clave.
Los ejemplos sobran. Una de las últimas soluciones que desarrollamos fue una aplicación móvil para la firma electrónica de remitos, que permitía a los transportistas de una gran empresa, visualizar y hacer firmar digitalmente los documentos en el destino. Esta empresa poseía un ERP pero claramente eso no podía utilizarse físicamente donde realizaban la entrega.
Parte nuestro trabajo en TGV está asociado a eso: desarrollar e integrar aplicaciones que cree conexiones entre sistemas y optimicen todo el proceso. Entonces la integración deja de ser un tema técnico para convertirse en un habilitador del negocio.
Conectar sistemas, unificar datos y automatizar flujos reduce errores. Una buena arquitectura de integración transforma múltiples sistemas en un ecosistema coherente donde la información fluye.
Y lo que es muy importante, el desarrollo puede hacerse a medida, de manera que la tecnología se adapte al negocio y no al revés, habilitando procesos diferenciales y evitando las limitaciones de soluciones cerradas o paquetizadas.
Frente a la falta de recursos internos, la clave está en sumar capacidades. Desde TGV aportamos a nuestros clientes equipos con experiencia en distintas tecnologías que pueden integrarse rápidamente a las dinámicas de cada organización, aportando conocimiento y acelerando la ejecución sin necesidad de estructuras pesadas.
Esta experiencia nos permite adaptarnos rápidamente a nuevos requerimientos sin depender de desarrollos largos o estructuras rígidas.
La tecnología deja de ser un cuello de botella y pasa a acompañar el ritmo del negocio.
Si querés conversar más sobre el tema para lograr que tus aplicaciones funcionen de manera fluida, segura y eficiente no dudes en escribirnos. Juntos podemos responder a una pregunta clave: ¿Qué proceso de tu operación hoy estás resolviendo “por afuera” de tus sistemas?
Por Fernando Baztarrica